✍️ ¿Estás por mudarte? Evitá el error que arruina el 80% de las mudanzas

Planificar tarde una mudanza puede salirte carísimo. Acá te cuento cuándo y cómo empezar a organizarla para evitar el estrés y los imprevistos

✍️ ¿Estás por mudarte? Evitá el error que arruina el 80% de las mudanzas - facundopolo.com

Mudarse no es solo “cargar cajas”. Es coordinar tiempos, permisos, ascensores, limpieza, embalaje, transporte y, en muchos casos, obras o entregas.


Si vas a mudarte, pará un segundo y no lo dejes al azar. Te lo digo como corredor inmobiliario y como profesor de derecho: muchas mudanzas fracasan por falta de planificación -y no es sólo un mal día-, puede traer consecuencias contractuales. No esperes.

En esta guía, voy a  contarte: cuándo pedir presupuestos, qué pedir por escrito y cómo asegurarte de que la entrega del inmueble no te deje en un problema legal. Sí, suena a obviedad, pero la gente se confía y creen que con poco tiempo alcanza.




El error más común: creer que “todavía hay tiempo”

Según las estadísticas: el 80% de la gente pide presupuestos de mudanza cuando ya tiene las llaves en la mano. Y ahí empieza el caos. Llaman a las empresas, no hay disponibilidad, los precios se disparan… y el estrés sube como ascensor sin freno.

Una mudanza no se improvisa. Es logística pura. Coordinación, tiempos, permisos, embalaje, ascensores, llaves, limpieza… ¡todo! Y si encima estás en el medio de una entrega -porque vendiste, alquilaste o estás por firmar la escritura-, ese desorden puede costarte una penalidad o, peor, un mal momento con la otra parte.


Cuándo empezar a pedir presupuestos (según el tipo de mudanza)

No hay una fecha mágica, pero te dejo una guía práctica que me sirvió durante años asesorando a clientes.

Monoambiente o departamento chico: mínimo 2 a 3 semanas antes.
Departamento de 2 o 3 ambientes: un mes antes, idealmente.
Casa o mudanza grande: entre 45 y 60 días antes.

¿Y por qué tanto tiempo? Porque las empresas confiables se reservan rápido, sobre todo a fin de mes y en temporada alta: diciembre, marzo, julio.

Planificar con tiempo no solo baja el estrés, también te permite elegir bien a quién le das tus muebles, tus recuerdos… tu casa, en definitiva.

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Cómo pedir presupuestos sin que te tomen por distraído

No alcanza con preguntar “¿cuánto sale la mudanza?”. No, no, no. Tenés que pedir presupuestos detallados y por escrito. Lo digo siempre en mis charlas y cursos: lo que no está escrito, después se discute.

Un presupuesto serio debe aclarar:

● Si incluye embalaje y desembalaje.
● Si el seguro cubre roturas o pérdidas.
● Si hay peajes, viáticos o costos adicionales por distancia.
● Si el desmontaje y armado de muebles está incluido.

Y una más: cuidado con los precios demasiado bajos. Cuando un servicio cuesta la mitad que el resto, no es que descubriste una ganga: probablemente te metiste en un problema. Me ha pasado ver camiones sin habilitación o con personal sin seguro. Y si algo se rompe, olvidate del reclamo.

Mi consejo: pedí tres presupuestos y compará manzanas con manzanas, no peras con sandías. Mirá qué incluye cada uno, no solo el número final.




El calendario perfecto para una mudanza ordenada

Sí, suena exagerado, pero una buena mudanza tiene su propio cronograma. Te dejo una guía que yo mismo uso cuando asesoro a propietarios o inquilinos:

30 días antes: empezá a pedir presupuestos y reservá la fecha.
25 días antes: avisá al consorcio o administración (a veces exigen permiso o fianza).
20 días antes: hacé limpieza profunda y deshacete de lo que no vas a llevar.
15 días antes: embalá objetos no esenciales.
10 días antes: embalá cocina y decoración.
5 días antes: electrodomésticos y vajilla.
2 días antes: confirmá horarios con la empresa.
Día de la mudanza: controlá inventario y revisá el estado de los muebles.

¿Parece mucho? Sí. Pero te juro que el día de la entrega lo vas a agradecer.


El precio del apuro: lo que nadie te cuenta

Te lo pongo así: una mudanza de último momento puede salir hasta un 40% más cara. Entre peajes, recargos por urgencia, falta de disponibilidad y pérdida de días de alquiler… el costo se dispara.

Y no hablemos del desgaste mental. En Rosario, por ejemplo, muchos contratos exigen entregar la propiedad limpia y sin daños. Si no llegás, podés perder parte de la garantía o pagar penalidades.

Tu mudanza no es un trámite: es parte del cierre de un contrato, con efectos reales en lo legal y en lo económico. No es solo mover cajas. Es cumplir con una obligación.

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Empresas profesionales vs. “el amigo con camioneta"

Todos tenemos ese amigo que dice “no te preocupes, te llevo todo en mi camioneta”. Y sí, puede servir para unas cajas, un colchón o la heladera… pero una mudanza completa es otra historia.

Las empresas formales trabajan con seguro, emiten factura y saben cómo manipular muebles sin romperlos. Yo siempre lo explico así: cuando contratás una empresa seria, no pagás solo por el camión, sino por la responsabilidad.

Una vez, un cliente me contó que su “amigo con camioneta” le rompió un televisor de 55 pulgadas. Nunca se lo pagó. “Fue sin querer”, le dijo. Claro, sin querer… pero el daño ya estaba hecho. Por eso, lo barato en mudanzas, casi siempre sale caro.




Entrega del inmueble: el momento donde todo se define

La entrega es el punto crítico. Ahí no hay margen para errores, ni para “mañana te devuelvo las llaves”. Si te atrasás, el comprador o el propietario pueden reclamar penalidades o demorar la escritura.

Mi consejo: programá la mudanza al menos 48 horas antes del día de entrega. Así te queda tiempo para limpiar, revisar y dejar todo impecable.

Y si el inmueble es nuevo -un desarrollo o edificio recién entregado-, hablá con la administración. Muchas veces los ascensores todavía no están habilitados o hay restricciones horarias para descargar.
Un simple llamado puede ahorrarte un mal momento.


Antes de cerrar la puerta: el último control

Llegó el gran día. Estás cansado, pero no te apures. Antes de cerrar la puerta:

● Revisá cada habitación.
● Controlá que no queden objetos olvidados.
● Verificá que los muebles estén en buen estado.
● Pedí la factura del servicio.
● Sacá fotos del inmueble vacío (sirven como respaldo ante reclamos).

Y después, sí: respirá. Mudarte con tiempo no es solo una cuestión práctica. Es emocional. Es disfrutar del proceso, sin arrastrar el cansancio del apuro.




Preguntas Frecuentes



¿Con cuánta anticipación debo pedir presupuestos?

Lo ideal es hacerlo un mes antes (o más si tenés muchos muebles). En fechas pico, cuanto antes, mejor.

¿Cuántos presupuestos conviene pedir?

Al menos tres. Compará no solo el precio, sino los servicios incluidos.

¿Qué incluye un servicio profesional de mudanza?

Transporte, carga, descarga, embalaje, desmontaje de muebles y seguro contra daños. Pedí todo por escrito.

¿Cuáles son los errores más comunes?

Dejar todo para último momento, no avisar al consorcio, no medir los accesos y contratar sin factura.

¿Qué día conviene mudarse?

Si podés elegir, hacelo entre martes y jueves. Son días con menos demanda y mejores tarifas.