✍️ El microondas: la guía definitiva para limpiarlo bien, rápido y sin arruinarlo

Grasa pegada, olor raro y restos invisibles: limpiar el microondas ya no puede esperar. Hacelo fácil, seguro y sin químicos agresivos

Limpiar el microondas no es una tarea épica. Es un gesto chico, casi íntimo, que mejora la cocina todos los días. Y se nota. En el olor. Y en el sabor.

Limpiar el microondas no es una tarea épica. Es un gesto chico, casi íntimo, que mejora la cocina todos los días. Y se nota. En el olor. Y en el sabor.

Escuchar este artículo ahora
Listo para reproducir
Pasa en casi todas las cocinas argentinas. El microondas está ahí, fiel, calentando el mate lavado, el plato de fideos de anoche o la vianda apurada del mediodía. Cumple. No se queja. Pero acumula. Salpicaduras microscópicas, vapor con grasa, restos de salsa que un día explotan como fuegos artificiales. Y de golpe, cuando abrís la puerta, algo no huele bien.

Limpiar el microondas suele quedar para “después”. Después del laburo. Después del fin de semana. Después de que ya es evidente. Pero, con algunos trucos simples -y un poco de constancia- se puede dejar impecable, sin riesgos y sin ese olor extraño que se mete en la comida.




¿Por qué es importante limpiar el microondas (más de lo que creemos)?

No es solo una cuestión estética. Un microondas sucio calienta peor, huele mal y puede alterar el sabor de los alimentos. Esa capa fina de grasa que parece inofensiva funciona como una esponja: absorbe olores, acumula bacterias y se recalienta cada vez que usás el equipo.

Además, cuando la suciedad se endurece, el microondas tiene que “trabajar de más”. No lo dice el manual con dramatismo, pero es real: más residuos, menos eficiencia. Y, con el tiempo, más desgaste.


El error más común: limpiar solo cuando ya es tarde

Esperar a que el microondas esté visiblemente sucio es el principal problema. En ese punto, la grasa ya está seca, pegajosa, y la limpieza se vuelve una lucha cuerpo a cuerpo.

Otro error frecuente es usar productos inadecuados: limpiadores abrasivos, esponjas metálicas o aerosoles fuertes que prometen “arrasar con todo”. Arrasan, sí… pero también pueden dañar el interior, rayar superficies o dejar residuos químicos justo donde calentás la comida.

Y un clásico: pasar un trapo rápido “por arriba” y listo. El problema es que la suciedad que no se ve sigue ahí, esperando la próxima lasaña.

$ads={1}

El método más simple y efectivo: vapor que afloja todo

Este truco es un salvavidas. Funciona porque el vapor reblandece la grasa, la despega, la vuelve dócil.

Qué necesitás:

Un bowl apto microondas.
Agua.
Limón (o vinagre blanco).

Paso a paso:

1. Llená el bowl con una taza de agua.
2. Agregá rodajas de limón o dos cucharadas de vinagre.
3. Llevalo al microondas y calentá entre 3 y 5 minutos, hasta que el agua hierva y genere vapor.
4. Dejá la puerta cerrada un par de minutos más. Ese tiempo es oro.
5. Abrí con cuidado y pasá un paño o esponja suave.

La suciedad sale casi sola. Sin frotar con bronca. Sin transpirar. Y el olor cítrico deja una sensación fresca, limpia, casi reconfortante.




Cómo limpiar cada parte del microondas (sin romper nada)

No todo el microondas se limpia igual. Cada zona tiene su carácter.

Interior:

Usá siempre paños suaves. Microfibra o esponja común. Nada de fibras metálicas. Prestá atención a las esquinas y al “techo”, ese gran olvidado donde se pega más grasa de la que imaginamos.

Plato giratorio:

Sacalo. Lávalo como un plato común, con detergente y agua caliente. Si está muy impregnado, dejalo en remojo unos minutos. Secalo bien antes de volver a colocarlo.

Aro giratorio:

Ese anillo con rueditas suele juntar migas y restos. Un cepillo chico o una esponja vieja hacen maravillas.

Puerta y goma de cierre:

Acá conviene ser delicado. La goma asegura el cierre correcto. Limpiá con un paño húmedo, sin empapar. Nada de productos fuertes.


Olores persistentes: cuando el microondas “recuerda” comidas pasadas

Pescado. Brócoli. Empanadas recalentadas tres veces. El microondas tiene memoria olfativa.

Si después de limpiar sigue habiendo olor, probá esto:

▪️ Colocá un bowl con agua y bicarbonato (una cucharada).
▪️ Calentá unos minutos.
▪️ Dejá reposar con la puerta cerrada.

Otra opción: dejar adentro, apagado, un recipiente con café molido o carbón vegetal durante la noche. Absorben olores como si nada. Al día siguiente, el aire cambia. Se nota.

$ads={2}

Lo que conviene evitar (aunque parezca buena idea)

A veces, con buena intención, hacemos macanas.

Lavandina: demasiado agresiva, deja vapores y residuos.
Amoníaco: peligroso en espacios cerrados.
Esponjas duras: rayan el interior y facilitan que la suciedad se adhiera después.
Exceso de agua: especialmente cerca de rejillas o paneles.

Menos es más. En serio.




Cada cuánto limpiarlo: una rutina realista

No hace falta obsesionarse. Pero tampoco ignorarlo.

▪️ Limpieza rápida: una vez por semana. Un paño húmedo después de usarlo varios días seguidos.
▪️ Limpieza profunda: cada 3 o 4 semanas, con vapor incluido.
▪️ Mini hábito clave: tapar siempre los alimentos al calentar. Un simple gesto que ahorra mucho trabajo.

Pensalo como el mate: si cuidás la bombilla, dura años.


Un microondas limpio también cambia cómo cocinamos

Cuando el microondas está limpio, lo usamos más y mejor. Da menos rechazo. No hay olor extraño que se meta en el té de la noche. No hay culpa silenciosa al abrir la puerta.

Es un pequeño acto doméstico, sí. Pero tiene algo de autocuidado. De ordenar el caos cotidiano. De decir “esto también importa”. Y en una cocina real, vivida, ese gesto suma más de lo que parece.




Preguntas Frecuentes



¿Puedo limpiar el microondas con vinagre solo?

Sí. El vinagre blanco es eficaz para aflojar grasa y neutralizar olores. Siempre diluido en agua y usando vapor.

¿Es peligroso usar limón dentro del microondas?

No, al contrario. El limón es seguro, natural y deja buen aroma. Solo asegurate de usar un recipiente apto.

¿Qué hago si la grasa está muy pegada?

Repetí el método del vapor y dejá actuar más tiempo. La paciencia ablanda lo que la fuerza no.

¿Puedo usar limpiavidrios en el interior?

No es recomendable. Puede dejar residuos químicos donde calentás comida.

¿Por qué mi microondas huele mal aunque esté limpio?

Los olores pueden quedar en la goma de la puerta o en rincones invisibles. Probá bicarbonato, café o carbón vegetal.