✍️ Implementan el etiquetado energético en viviendas: qué cambia y a quiénes alcanza

La ciudad suma el etiquetado energético para viviendas y abre una nueva era: ahora las casas también se miden por lo que consumen

Rosario no solo suma una etiqueta. Suma una conversación pendiente. Y, de a poco, empieza a cambiar la forma en que miramos nuestras casas.

Rosario no solo suma una etiqueta. Suma una conversación pendiente. Y, de a poco, empieza a cambiar la forma en que miramos nuestras casas.




La incorporación del etiquetado de eficiencia energética marca un punto de inflexión normativo. Se trata de una herramienta técnica de evaluación, clasificación y mejora del desempeño energético de las viviendas, alineada con estándares provinciales, nacionales e internacionales.

Con la sanción de la ordenanza, la ciudad adhiere formalmente a la ley provincial y establece un marco operativo local para la certificación energética de viviendas, tanto existentes como en proyecto. El resultado es un sistema que integra planificación urbana, eficiencia energética, información al usuario y valorización del parque edilicio.




Marco normativo: de la ley provincial a la implementación local

La base legal del etiquetado energético se encuentra en la Ley Provincial Nº 13.903/2019, reglamentada por el Decreto Nº 458/2022 y la Resolución MAyCC Nº 96/2022. Esta normativa crea el sistema de etiquetado para viviendas, definiendo metodología, categorías y autoridad de aplicación.

Rosario, mediante la Ordenanza Nº 10.834, incorpora este sistema al Reglamento de Edificación municipal, creando una Sección 8 específica dedicada al etiquetado energético. De este modo, la ciudad deja de operar solo con exigencias higrotérmicas y pasa a un esquema de certificación integral del consumo energético.

Este paso se apoya en antecedentes locales sólidos, como la Ordenanza Nº 8.757/2011, pionera en exigir parámetros de demanda energética y comportamiento higrotérmico, aplicada de manera progresiva y con más de 1.500 obras ejecutadas bajo esos criterios.


Definición técnica del etiquetado energético de viviendas

El etiquetado energético es un instrumento de evaluación estandarizada que clasifica una vivienda según su Índice de Prestaciones Energéticas (IPE). Este índice estima el consumo anual de energía primaria por metro cuadrado (kWh/m²·año).

El cálculo considerará:

▪️ Calefacción.
▪️ Refrigeración.
▪️ Agua caliente sanitaria.
▪️ Iluminación.

Todo ello bajo condiciones de uso normalizadas y estándares internacionales de confort térmico.

El resultado se expresa en una escala de siete categorías, identificadas por letras de la A a la G, donde:

👉 A representa el mayor nivel de eficiencia energética.
👉 G indica el menor desempeño, con altos niveles de consumo.

Según los fundamentos técnicos de la ordenanza, una vivienda clase A puede consumir hasta cinco veces menos energía que una clase G, lo que impacta directamente en costos operativos, emisiones y demanda del sistema energético

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Alcance y carácter optativo del sistema

Uno de los rasgos centrales del modelo adoptado a nivel local es su carácter optativo. El etiquetado energético:

▪️ No es obligatorio para viviendas existentes.
▪️ Puede aplicarse a inmuebles nuevos o en proyecto.
▪️ Se incorpora voluntariamente a los legajos municipales.

Este enfoque responde a criterios de gradualidad y adaptación del sector edilicio, evitando impactos económicos bruscos y permitiendo que la industria de la construcción incorpore progresivamente nuevas tecnologías, materiales y procesos.

No obstante, la experiencia comparada indica que, aun siendo voluntarios, estos sistemas tienden a consolidarse rápidamente cuando el mercado reconoce su valor informativo y económico.




Procedimiento de certificación y rol de los profesionales

La certificación energética deberá ser realizada exclusivamente por profesionales habilitados, inscriptos en el Registro de Certificadores de Eficiencia Energética de Inmuebles destinados a Vivienda, creado por la ordenanza y vinculado con el registro provincial correspondiente.

El procedimiento incluye:

1. Relevamiento técnico de la vivienda.
2. Carga de datos en la herramienta oficial de cálculo.
3. Obtención del IPE y asignación de categoría.
4. Emisión de la etiqueta energética.
5. Inscripción en el registro municipal.

Los certificadores son responsables técnicos del diagnóstico y pueden, además, emitir recomendaciones de mejora energética, orientadas a elevar la categoría del inmueble mediante intervenciones concretas (aislación, envolvente, sistemas, energías renovables).


Validez, actualización y modificaciones edilicias

La etiqueta energética tiene una vigencia de diez años, conforme a la normativa provincial. Sin embargo, la ordenanza establece que cualquier modificación relevante en una vivienda etiquetada:

▪️ Puede dar lugar a una nueva verificación.
▪️ Debe ser informada a la autoridad municipal.
▪️ Puede implicar la actualización de la categoría asignada .

Este criterio garantiza que la etiqueta represente el desempeño real del inmueble y no se transforme en un dato obsoleto o meramente declarativo.

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Registro público y transparencia del mercado inmobiliario

La ordenanza dispone la creación de un registro público de viviendas certificadas, accesible desde el portal oficial de la Municipalidad de Rosario. Este punto es clave desde una perspectiva técnica y económica.

El registro:

▪️ Brinda información objetiva a compradores e inquilinos.
▪️ Reduce asimetrías de información en el mercado inmobiliario.
▪️ Introduce el desempeño energético como variable de comparación.

En términos de política urbana, esta transparencia permite además construir bases de datos confiables para el diseño de estrategias de eficiencia energética a escala ciudad.




Impacto energético, urbano y ambiental

Desde el punto de vista sistémico, el etiquetado energético se integra a políticas más amplias de mitigación del cambio climático. Rosario presenta:

▪️ Alta densidad urbana.
▪️ Elevada impermeabilización del suelo.
▪️ Fenómenos recurrentes de isla de calor urbana.
▪️ Incrementos sostenidos en la demanda eléctrica, especialmente en olas de calor.

La promoción de viviendas eficientes contribuye a:

✅ Reducir picos de demanda energética.
✅ Disminuir emisiones asociadas al consumo.
✅ Mejorar el confort térmico sin sobrecargar infraestructura.
✅ Optimizar el funcionamiento del sistema de servicios públicos.


Proyección técnica y evolución del sector edilicio

La incorporación del etiquetado energético posiciona a Rosario en una segunda etapa de madurez normativa. Ya no se trata solo de exigir parámetros constructivos mínimos, sino de medir, clasificar y comparar resultados energéticos reales.

A mediano plazo, este sistema:

▪️ Facilita la definición de incentivos edilicios.
▪️ Promueve la formación técnica especializada.
▪️ Estimula la innovación en diseño, materiales y tecnologías.
▪️ Consolida una cultura de eficiencia basada en datos verificables.

El etiquetado energético no reemplaza al diseño arquitectónico ni a la normativa constructiva: los complementa, los ordena y los hace legibles para el conjunto de la sociedad.




Ordenanza Nº 10.834


Preguntas Frecuentes



¿El etiquetado energético es obligatorio según la ordenanza?

No. La ordenanza establece un régimen optativo para viviendas existentes y en proyecto.

¿Qué mide exactamente el Índice de Prestaciones Energéticas (IPE)?

El consumo anual de energía primaria por metro cuadrado, considerando climatización, agua caliente e iluminación.

¿Quién controla a los certificadores energéticos?

Deben estar inscriptos en registros provinciales y municipales, bajo supervisión de la autoridad de aplicación.

¿La etiqueta energética influye en el valor del inmueble?

Sí. La evidencia indica que las viviendas con mejor desempeño energético tienden a valorizarse más.

¿Puede mejorar la categoría de una vivienda existente?

Sí. Mediante auditorías técnicas y mejoras edilicias que reduzcan su consumo energético.